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Presidente Ollanta Humala garantiza: Primero es el agua para Cajamarca

Jefe de Estado en mensaje a la nación, indico sobre el proyecto minero Conga, en Cajamarca, que el requisito indispensable para iniciar sus trabajos será “garantizar el agua”. Foto: ANDINA

(Lima, Perú).- “Primero el agua, esa es la condición" dijo esta tarde en su mensaje a la Nación el Presidente de la República Ollanta Humala, con lo que ratificó la nueva relación del Estado con las actividades e industrias extractivas, que ya había esbozado en el discurso pronunciado en la Cumbre de Rio +20.

El presidente Humala indicó también que su gobierno pondrá énfasis en actualizar las políticas y regulaciones ambientales, para garantizar el uso racional de nuestros recursos naturales con un nuevo enfoque: que el crecimiento económico que ha mostrado nuestro país se realice cuidando nuestro patrimonio.

Agregó que para esta misión se constituirá una Comisión Multisectorial, que en un plazo de 30 días entregará una propuesta de normas que permitirán al país avanzar en el camino de desarrollo sostenible. “Esta Comisión será liderada por la Presidencia del Consejo de Ministros y contará con una secretaría técnica que estará a cargo del Ministerio del Ambiente”, detalló.

El jefe de Estado expresó su compromiso, de acuerdo a lo manifestado en la Cumbre Río +20, y el marco de la nueva relación con las actividades e industrias extractivas que impulsará este gobierno, a involucrarse en las demandas de la población y el diálogo a fin de construir un mejor país, que sea modelo de crecimiento y de desarrollo sostenible.

Asimismo, el gobernante mencionó que el país requiere una visión territorial que esté enfocada en el uso sostenible de los recursos naturales. Añadió que el Perú debe concentrar sus esfuerzos para dejar de lado la dependencia de las actividades extractivas, enfocándose en el turismo, la ganadería, la agricultura, y otras actividades productivas marítimas y portuarias, tomando como impulso la ubicación estratégica del país en el continente.

A la vez, sobre el proyecto minero Conga, en Cajamarca, el mandatario indicó que el requisito indispensable que deberá cumplir la empresa operadora para iniciar sus trabajos será “garantizar el agua para la atención de las necesidades vitales y económicas de la población”.

Explicó también que la empresa Yanacocha ha expresado la voluntad de implementar las recomendaciones del dictamen pericial internacional. Recalcó que la compañía se ha comprometido a cumplir con todas las condiciones formuladas por el gobierno en el mensaje a la nación que dirigió el pasado 20 de abril.

Este es un proyecto que mi gobierno recibió, en condiciones que hemos querido mejorar para el beneficio económico, social y  ambiental del pueblo de Cajamarca”, destacó el presidente Humala.

Garantizó que el gobierno vigilará que la empresa cumpla con sus compromisos y con lo dictado por el Gobierno Central, fortaleciendo la fiscalización, así como pauteando monitoreos ambientales participativos y en especial verificando la construcción de los reservorios de agua que garantizarán el suministro de este elemento para la población.

Recordó que su gobierno ha estado trabajando por el diálogo y el desarrollo en Cajamarca, con la ejecución de obras públicas de saneamiento, electrificación rural, pistas, veredas y carreteras, construcción de reservorios, entre otros, con un presupuesto cercano a los 5 millones de soles.

El mandatario precisó que en el marco de una nueva relación con las actividades mineras, el gobierno peruano no permitirá que se ejecute ningún proyecto extractivo que ponga en peligro a la población de las zonas de influencia, con amenazas como desabastecimiento de agua o que esta no cumpla con los estándares de calidad permitidos para el consumo humano.

Agregó que no puede exponer al Perú al incumplimiento del Estado de Derecho, porque hacerlo "causaría un enorme daño a todos los peruanos”.

Fin del estado de emergencia en Espinar

Durante su mensaje, el gobernante también dispuso que se levante el estado de emergencia dictado para la provincia de Espinar, en Cusco, pues ya se alcanzaron las condiciones para entablar diálogo con la población que rechaza la actividad minera en su región. “Por ello, felicito el inicio del diálogo en la Provincia de Espinar y aplaudo la disposición de todos, para vencer diferencias y orientarnos hacia el entendimiento en un clima de paz social”, comentó.

Asimismo, destacó la buena intención del pueblo quechua del Pastaza, y de la amazonía peruana, para los que se ha formado una Comisión Multisectorial que verá la problemática de la zona (Fuente: Presidencia de la República del Perú).

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Confrontando verdad mediática y realidad

Por César Gutiérrez Peña, UTILITIES PERU

Los consejeros influyentes juegan un rol fundamental en el accionar de un gobernante y corresponderá a éste tener la inteligencia y  criterio para decidir si sigue la orientación de la consejería. Cuando no es así se convierte en marioneta, donde los titiriteros serán los que ostentan los hilos de manejo del poder. Pobre el país que tiene que sufrirlos, más aún cuando su orfandad de conocimiento los lleva a tener una visión minúscula del universo de un gobierno.

Como veo las cosas, Ollanta Humala, está cayendo en las redes de gente con aspiraciones de controlarlo, pero que tienen indigencia intelectual política y lo digo por lo visto en las cuatro últimas semanas, donde ha salido a buscar desesperadamente efectismos que impidan una caída de su nivel de aprobación, medido por la tiranía de las cifras de unas encuestadoras de credibilidad mellada. Ha perdido el perfil del militar voluntarista y firme, pasando a mostrase como una persona insegura, que sigue a pie juntillas un libreto preparado por guionista simplón.

Primero fue la “supuesta recuperación del lote 88”, afirmación que falta a la verdad y que no impactó a pesar del despliegue. Continuó con el oportunismo de su aparición en calidad de rescatista de mineros en Ica, que no le redituó nada y se lo debe haber recomendado alguien que leyó al paso sobre lo que cosechó en Chile, Sebastián Piñera, en una situación similar. Y para coronar la trilogía del desacierto, la aparición primero desde Cartagena y luego vestido de militar, en una pauta innegablemente dictada por su mediocre equipo de producción; para anunciar un rescate de rehenes, que no fue tal, haciendo patético papel.

La realidad no se puede escamotear permanentemente, por más medios de comunicación que estén a su servicio. Ahora va camino a otra tanda de estropicios, con el manido proyecto Conga y la demonizada Doe Run Perú. Lo peligroso en este caso es que va a un enfrentamiento con fuerzas sociales, que sus “tucuy ricuy”  se han encargado en transmitirle que están controladas, afirmación falaz. En ambos casos se ha construido una verdad mediática, no exenta de intereses de toda laya mientras que la realidad es muy diferente.

En Conga, aspiración de la minera Yanacocha en su visión de inversionista que piensa solo en la relación beneficio-costo; no es que se haya abierto los caminos al diálogo con un matroteto elaborado por un troika, que sería bueno saber quién se los recomendó al premier minero, Oscar Valdés, para que los designe a “manu militari”, que es el lenguaje de la acción que él conoce.

Desde el momento de su contratación direccionada, la legitimidad estuvo perdida, por tanto sus asertos no pueden ser fundamento en una discusión que está en el nivel político, que esperaba que fuese respaldada con información técnica incuestionable. Peor aún, cuando luego de presentar el documento encargado, salieron raudos, como alma que se lleva el diablo, al aeropuerto para irse a sus latitudes de origen, sin que puedan polemizar por sus dichos. Solo los corifeos, lectores disciplinados de memorias ejecutivas ajenas, pueden defenderlos.

La realidad pedestre en Cajamarca señor Humala, no es la que le cuentan sus adláteres de alquiler, ni la que le muestran las fotos o imágenes tomadas desde el ángulo más tendencioso. El proyecto es de largo aliento, tiene etapa constructiva y de operación, usted no les puede garantizar un “estado guachimán” a full time, ya lo verá.

En Doe Run, le suerte que le espera no es menos complicada, hoy los defensores de las sedas de la Sociedad de Minería y Petróleo, le lanzan loas por su supuesta actitud valiente de capitanear un gobierno que ordena la liquidación. Le digo señor Humala, que la valentía no es tal, lo están llevando a la imprudencia. Van a dejar a por lo menos los 2,500 trabajadores de la planta  de la refinería de la Oroya,  en el despido, por más que sus ministros de Economía y Energía, vociferen que el trabajo está garantizado.

Sería bueno a que le pregunte a estos dos subordinados, como es que la planilla está garantizada para toda esta gente, con la planta en parada y en liquidación, que hoy cobran salario proveniente del bolsillo del satanizado propietario americano. Más aún cuando el supuesto nuevo operador podría ingresar a trabajar rentablemente recién 30 meses después que se le haya otorgado la unidad productiva. Sin contar el tiempo que demora en preparar un proceso de competencia para los aspirantes a tomar el control, que estimo en no menos de 6 meses, salvo que piensen entregárselo a alguien sin licitación.

Si el salario medio fuese de 500 dólares, en 36 meses se necesitará que alguien financie 45 millones de dólares. ¿Los pondrá el fisco, que niega aumento a profesores, policías y militares?

Duros momentos los que se vienen, pero recuerde comandante, la realidad supera a la verdad mediática, acaba de experimentarlo poniéndolo en difícil trance que lo ha llevado nuevamente al mutismo. No escuche solo al entorno que lo circunda, hay más personas que le pueden hacer ver otra cara de la misma moneda.

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El Ninguneo de la marcha del agua

Por: César Gutiérrez Peña

(Lima, Perú).- Espectadores estelares de hechos trascendentes, hemos sido en estos últimos días, los que seguimos la política por vocación. Una causa y dos marchas a nombre de ella, han sido el tema. La causa se llama Conga, la ya trajinada mina cajamarquina, sin que haya empezado su desarrollo. Las marchas: una, bullanguera, llamada por sus patrocinadores “la marcha del agua”, con aspiraciones de llevar multitudes a la capital, provenientes de provincias, partiendo de la ciudad de Cajamarca. Mientras que la otra, se le podía llamar la anti-marcha, desarrollada desde Lima, en cómodos bufetes sanisidrinos o miraflorinos, estudios de televisión de señal cerrada y cabinas de radio y el nuevo medio, de soporífera programación, que es la radio-tele; que se oye mucho pero cada día se escucha menos, a nivel nacional.

Los marchantes multimodales, para estar a tono con la época, porque fue una combinación de avances pedestres, cabalgatas y traslado en vehículos; han sido los activistas sociales, los que no gustan de la minería, por razones varias y a los que la nueva oleada de macartistas, llaman “rojos”. Y los promotores de la anti-marcha, que han desfilado pauta ajena en mano, por los medios de comunicación, han sido los gonfaloneros ya conocidos de los empresarios del tajo abierto y socavón. Con libreto actualizado, que mostraba a sus patrocinados elevados al nivel de Poseidón, el dios de la mitología griega que tenía soberanía sobre todos los elementos líquidos. Para que la contraprestación brindada sea completa, se dedicaron a ser cronistas del trajín de los que venían hacia Lima, ninguneándolos a “full time”. La prensa de formato estándar y los tabloides de papel salmón, han estado muy activos en darles el espacio a los “voceros liberales del desarrollo”.

Los pro-mineros han transmitido “directo en directo” el hecho que según su punto de vista ha sido una marcha fracasada, por ser un grupo pequeño. Se han señalado cifras diversas, los más generosos hablan de mil. Lo que es un hecho indubitable y objetivo, es que no se consiguió una masa crítica importante, como para que la pareja inquilina de la casa de Pizarro, sintiera al menos algún remordimiento, por haber cambiado abruptamente de grey, cuando hace menos de un año, eran compañeros. Si lo vemos así, no se consiguió el objetivo, sin embargo esto no significa que la oposición a la minera Yanacocha y su cuestionado proyecto, haya desaparecido. En el extremo podemos decir, no generaron mayores adeptos, pero tampoco grandes deserciones.

El que no haya habido más adherentes a los caminantes, tiene como lectura, que no es el momento de este tipo de medidas de protesta. No hay la suficiente efervescencia anti, como para salir a las calles, lo que ocurre es que como aún la economía sigue en crecimiento, no hay malestar mayúsculo.

Con la misma lógica “ninguneadora”, yo les diría a los voceros de la minería, que prueben su nivel de aceptación haciendo una marcha con los adherentes a su causa. Estoy seguro, que no llegan a llenar un salón en el aristocrático Club Nacional en el “downton limeño”; con ello sería un tendencioso si afirmara que todo el país, los rechaza.

Más allá de las sumas y restas cuantitativas, son importantes las conclusiones que nos deja este intento de protesta masiva. Dado que no hay malestar nacional suficiente, tienen que tener claras las matemáticas. Para producir efecto en los gobernantes que los mueva a un cambio, se necesita llenar plazas, por ejemplo, si quisiéramos una Plaza San Martín que haga sentir su rugido, se necesitan no menos de 40,000 personas, que equivale a llenar diez cuadras, con 4,000 personas cada cuadra, del jirón Carabaya, que desemboca en la mencionada locación. Si no entienden esta aritmética elemental, mejor no haga nada. Lo que pasa es que nuestros movilizadores están fuera de mercado, por desmanejo de los números.

De otro lado, la gente de pensar de izquierda, padece el secular mal de la desunión. Es risible la crítica del activista puneño Walter Aduviri al ex – sacerdote Marco Arana, por politizar la marcha. ¿Podemos pensar que lo que se estaba haciendo, era una concentración con inocuidad de un club de fans de Justin Bieber, para ir a vivarlo en el hotel? El celo protagónico está en la delgada línea de frontera con la mezquindad, así que no se quejen cuando la base social no responde

En conclusión, fue un esfuerzo que no consiguió su fin, pero que tampoco ha sufrido descrédito descalificador. La lucha continúa y por el momento no hay vencedores ni vencidos, ese es el reporte valedero desde el campo de los hechos y parafraseando lo que dicen los reporteros de la calle: seguiremos comentando.
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